
ACADE denuncia una campaña de vandalismo contra las escuelas infantiles y exige una condena firme y sin matices de la violencia
COMUNICADO
ACADE denuncia una campaña de vandalismo contra las escuelas infantiles y exige una condena firme y sin matices de la violencia
La organización anuncia acciones legales ante las pintadas, sabotajes y acusaciones difamatorias que están sufriendo centros educativos en la comunidad de Madrid y recuerda que su propia sede ya fue objeto de un ataque vandálico el pasado mes de junio.
Madrid, 28 de octubre de 2026.- La Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada (ACADE) denuncia la grave escalada de actos vandálicos que vienen sufriendo escuelas infantiles en la comunidad de Madrid y que, de forma reiterada y organizada, se están produciendo durante las últimas semanas mediante pintadas en fachadas, daños materiales, bloqueo de cerraduras con silicona para impedir el acceso normal a los centros y mensajes de señalamiento contra escuelas infantiles, profesionales del sector, ACADE y la propia Comunidad de Madrid. Estos hechos han dejado de ser incidentes aislados para convertirse en una auténtica campaña de hostigamiento contra un sector educativo que presta servicio a miles de familias madrileñas.
Estos ataques no constituyen acciones reivindicativas ni forman parte de la legítima protesta democrática. Son actos de vandalismo, intimidación y coacción deliberada que buscan generar miedo, causar perjuicios económicos y alterar el normal funcionamiento de centros educativos. Bloquear cerraduras para dificultar la apertura de las escuelas, dañar instalaciones o señalar públicamente a profesionales de la educación no es activismo, no es reivindicación y no es protesta social: es una conducta intolerable que debe ser perseguida y sancionada con toda la contundencia que permite nuestro ordenamiento jurídico.
Las fachadas de numerosos centros amanecen cada día con mensajes ofensivos y acusaciones gravísimas e inaceptables. En dichas pintadas se llega incluso a acusar a los centros y a sus educadoras de maltratar a los niños y niñas, unas manifestaciones falsas, calumniosas y profundamente injustas que atentan contra la honorabilidad de miles de profesionales que desarrollan diariamente su labor con vocación, esfuerzo y absoluto compromiso con la infancia.
ACADE rechaza de la forma más contundente posible estos ataques y anuncia que promoverá todas las acciones legales necesarias para identificar a los responsables y exigir las correspondientes responsabilidades civiles y penales derivadas de los daños ocasionados, de los actos de sabotaje y de las acusaciones vertidas.
La organización recuerda además que no se trata de un hecho aislado. El pasado mes de junio la propia sede de ACADE fue objeto de actos vandálicos similares, convirtiéndose también en objetivo de quienes han decidido sustituir los argumentos por la amenaza, la intimidación y la presión. Lejos de tratarse de incidentes puntuales, los hechos evidencian una preocupante dinámica de radicalización que está afectando a todo un sector educativo.
ACADE considera especialmente indignante que quienes afirman actuar en nombre de la educación recurran precisamente a comportamientos que representan todo lo contrario de los valores educativos. Quien dice defender la educación no puede hacerlo mediante la destrucción, el sabotaje y la difamación. Quien exige respeto para sus reivindicaciones debería comenzar mostrando respeto hacia las personas, las instituciones y los bienes ajenos.
Resulta profundamente contradictorio que quienes pretenden dar lecciones de convivencia sean los mismos que deterioran centros educativos, ensucian espacios públicos y privados, bloquean accesos, generan costes económicos a las escuelas y señalan públicamente a trabajadores y educadoras. La educación se fundamenta en el diálogo, el respeto, la responsabilidad y la capacidad de escuchar al otro. El vandalismo, la intimidación y la coacción representan exactamente lo contrario.
Las escuelas infantiles son espacios educativos que prestan un servicio esencial a miles de familias. Atacarlas físicamente, impedir su normal funcionamiento o difundir acusaciones infames contra quienes trabajan en ellas supone cruzar una línea inaceptable en cualquier sociedad democrática. Nadie tiene derecho a señalar públicamente como maltratadores a profesionales que llevan años desarrollando su trabajo con rigor, profesionalidad y entrega.
ACADE expresa asimismo su profunda preocupación por el clima de crispación que se ha instalado en las últimas semanas alrededor del debate sobre la educación infantil. La asociación considera que determinadas declaraciones y posicionamientos políticos están contribuyendo a alimentar una narrativa de confrontación que termina favoreciendo, aunque sea indirectamente, un ambiente en el que algunos consideran legítimo atacar centros educativos, organizaciones empresariales y profesionales que mantienen posiciones distintas.
Las discrepancias son legítimas. La protesta pacífica también. La violencia, el vandalismo, las amenazas, el señalamiento y los actos de sabotaje, no. Ninguna reivindicación laboral, sindical o política puede justificar que se vandalicen escuelas infantiles, se bloqueen cerraduras, se dañen instalaciones o se lancen acusaciones infundadas contra educadores y centros educativos.
ACADE exige a todas las organizaciones sociales, sindicales y políticas una condena pública, inequívoca y sin matices de estos hechos. El silencio, la tibieza o cualquier intento de justificación contribuyen a normalizar unas conductas que nunca deberían tener cabida en una sociedad democrática.
Finalmente, la asociación reclama el cese inmediato de esta campaña de vandalismo y hace un llamamiento urgente a recuperar el respeto institucional y la convivencia. Las diferencias nunca deben resolverse mediante la intimidación o los daños materiales.
ACADE no va a normalizar ni minimizar estos comportamientos. Quienes cada noche atacan escuelas infantiles, bloquean accesos con silicona, realizan pintadas y difunden acusaciones infames contra educadoras y centros educativos no están defendiendo ningún derecho; están atacando la convivencia democrática y tratando de imponer sus posiciones mediante la intimidación. La violencia nunca puede presentarse como una herramienta legítima de participación social. Las escuelas infantiles merecen protección, respeto y seguridad, no ser convertidas en objetivo de campañas de acoso alentadas por un clima de confrontación cada vez más irresponsable.
Quienes atacan escuelas infantiles no están defendiendo la educación. La están degradando. Y quienes ensucian, destrozan, sabotean e intimidan en nombre de una causa pierden toda legitimidad para presentarse como defensores de los valores educativos que dicen representar.
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Descárgate en formato PDF el Comunicado ACADE denuncia actos vandalicos y amenzadas en Escuelas infantiles
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