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Un estudio demuestra que la cibervictimización de pareja en jóvenes se relaciona con problemas de salud mental

 

    • Así lo expone la investigación realizada por las doctoras psicólogas y docentes de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), Laura Carrascosa y Begoña Iranzo, junto a Jessica Ortega de la Universidad de Valencia (UV).

En el momento en que nos encontramos, buena parte de la comunicación interpersonal tiene lugar a través de las denominadas Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación (TRIC), tal y como refleja el Instituto Nacional de Estadística (INE), quien señala que, en 2025, el 96% de las personas encuestadas de 16 a 74 años utilizó internet, en los últimos 3 meses, para realizar alguna actividad relacionada con la comunicación.

De toda la población, son los jóvenes los que más tiempo pasan conectados a internet. Así, el INE cifraba que, en 2025, el 98,7% de los jóvenes españoles entre 16 y 24 años utilizan internet diariamente (al menos 5 días a la semana), porcentaje que marca un 97,6% en el rango de edad de entre 25 y 34 años.

Este uso intensivo ha supuesto el caldo de cultivo para la emergencia de fenómenos como la ciberviolencia de pareja. Ya en 2023, el Barómetro Juventud y Género del Centro Reina Sofía de Fad Juventud, reflejaba cómo la violencia de control constituía una de las manifestaciones más representativas de las formas de violencia ejercidas por los chicos sobre las chicas. Pero no es la única, ya que, incluye desde el cibercontrol y monitoreo de las RRSS de la pareja, hasta ciberagresiones con comportamientos relacionados con los insultos, las amenazas y la humillación, a través de internet.

Lo muestran en su investigación, las doctoras psicólogas y docentes de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, Laura Carrascosa y Begoña Iranzo. Un trabajo investigador que han realizado junto a la también investigadora Jessica Ortega, de la Universidad de Valencia (UV), y en el que analizan la relación entre estos fenómenos y los problemas de salud mental en las víctimas, al tiempo que recogen los principales datos y conclusiones actuales sobre la ciberviolencia de pareja en jóvenes. 

La cibervictimización severa intensifica los problemas de salud mental

La investigación “Cibervictimización de parejas jóvenes: Relación con estrés percibido, depresión, ideación suicida y sexting” indica que existe una relación positiva entre la cibervictimización de pareja en jóvenes, ocasionada por la ciberviolencia en sus diversas formas (cibercontrol y agresión), y variables relacionadas con la salud mental como el estrés percibido, la depresión, la ideación suicida y el sexting. Y que esta relación se intensifica en las víctimas severas de cibercontrol y ciberagresión.

«Estas formas de violencia son de extrema gravedad y pueden tener consecuencias para la salud mental de quienes las sufren. Los datos revelan que los jóvenes que están sometidos al cibercontrol y la ciberagresión de forma severa, tienen puntuaciones superiores en ideación suicida y sintomatología depresiva que aquellos que los sufren de modo moderado. También presentan puntuaciones superiores en estrés percibido, sentimientos de ansiedad, aislamiento y desesperanza» advierte la investigadora Begoña Iranzo, directora del Máster Universitario en Psicología en la Infancia y adolescencia de VIU.

Pero, además, la investigación muestra cómo la cibervictimización está relacionada con otras conductas de riesgo como el sexting y la sextorsión.

Cuando el sexting y la sextorsión anulan a la víctima 

La investigadora Laura Carrascosa, coordinadora del Máster Universitario en Criminología: Delincuencia y Victimología de VIU explica que una de las hipótesis contrastadas en su investigación es que la sintomatología depresiva y la ideación suicida, fueron predictoras de cibervictimización por agresión directa y control, destacando la sextorsión como predictor del cibercontrol”.

Como muestra el documento, el sexting no consensual está relacionado con riesgos para la salud mental y termina, en muchas ocasiones, relacionado con otros fenómenos violentos como la sextorsión. “Las amenazas de difusión de material íntimo están relacionados de forma significativa con el malestar psicológico, la ansiedad y la depresión” destaca la investigadora y psicóloga de VIU Laura Carrascosa.

Hablamos de la amenaza continua y la presión hacia la persona para que envíe imágenes de tipo sexual, amenazándola con compartir datos personales e íntimos con otras personas, si no lo hace. “La víctima se ve atrapada en una espiral de miedo que la empuja a acceder a las exigencias del agresor, lo que impacta en su salud mental y agrava el daño sufrido” añade Begoña Iranzo de VIU.

Prevención para luchar contra la ciberviolencia y la cibervictimización

Para las tres investigadoras, las conclusiones que se extraen de su trabajo de investigación, conllevan la necesidad de promover políticas públicas de intervención temprana y holística, que tengan en cuenta actitudes sexistas y estereotipos de género, así como, los riesgos de internet en relación con la cultura de la privacidad y la tolerancia hacia la violencia de pareja, a través de las redes sociales.Además, para las autoras “se debe tener en cuenta la instauración de protocolos de intervención psicosocial que consideren la doble victimización, en cuanto a los y las jóvenes, que pueden sufrir tanto ciberviolencia de pareja como sextorsión, y evaluar el daño psicológico sufrido para poder establecer tratamientos adecuados que promuevan el bienestar psicológico de las víctimas”.

 

 

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