
Educación personalizada: cuando el aprendizaje se adapta al alumno y no al revés
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Marta Pérez Ximénez de Embún, directora del Colegio Europeo de Madrid.
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La hora de elegir el colegio donde estudiarán nuestros hijos es, sin duda, uno de los momentos más cruciales en la vida de muchas familias. Por suerte, cada vez contamos con sistemas educativos más vanguardistas que trabajan de forma constante para preparar a los niños y niñas de hoy, tanto personal como académicamente, en los adultos que vivirán en el futuro práctico y real que les espera.
Hoy en día, la educación personalizada es uno de los valores que más en cuenta que se tienen a la hora de optar por un proyecto educativo u otro y, sin duda, uno de los valores diferenciales que marcarán el aprendizaje de los más pequeños de la casa.
Así pues, la personalización educativa tiene un objetivo claro: que cada alumno aprenda según su ritmo, estilo y necesidades, potenciando así tanto su rendimiento académico como su desarrollo personal y social.
En la actualidad, son muchos ya los centros educativos que apuestan, como base de su sistema, en este tipo de educación que, sin duda, ha demostrado tener grandes beneficios como elevar el potencial de cada estudiante, mejorar su rendimiento o aumentar su motivación, entre otros. Además, es importante subrayar que este tipo de educación también les ayuda a ser mucho más autónomos, a potenciar su pensamiento crítico y a reducir algunos problemas como la frustración o el estrés.
Apostar por un colegio que trabaje con una educación personalizada y adaptada a cada alumno es apostar también por metodologías adaptativas e innovadoras, donde se utilizan técnicas activas como el aprendizaje basado en proyectos, indagación y debate. Además, estas metodologías conectan el contenido curricular con situaciones reales, estimulando su pensamiento crítico y colaboración. Por su parte, los profesores, personalizan la enseñanza adaptando el ritmo y estilo de aprendizaje, donde el incremento de la motivación se ve también reflejado en los resultados.
Las nuevas tecnologías tienen mucho que aportar también y los centros educativos que apuestan por ellas en su día a día, sin duda, juegan con ventaja. El uso de herramientas apoyadas en inteligencia artificial no solo permite evaluar y ajustar el proceso educativo de forma individual, sino que facilitan a los docentes la toma de decisiones basadas en datos y les permite adaptar las estrategias pedagógicas al perfil de cada uno de sus alumnos.
Así pues, la educación personalizada, además, también permite prestar atención a la diversidad y fomentar el apoyo individual. De este modo, se pueden implementar programas individualizaos de apoyo y mejora del aprendizaje, con intervenciones tanto grupales como individuales, según las necesidades del estudiante. En este contexto, también es importante señalar que, incluso, existen programas de altas capacidades que potencian talentos específicos, desde habilidades lingüísticas hasta pensamiento lógico y creativo, mostrando con ello un claro ejemplo de diferenciación pedagógica aplicada.
Si nos detenemos a analizar los beneficios, la educación personalizada ofrece grandes diferencias y mejoras con respecto a la educación tradicional. Está más que demostrado que esta educación favorece el rendimiento académico, ya que la enseñanza adaptada a las fortalezas y ritmos de cada alumno genera resultados mucho más sólidos y sostenibles, que se ven reflejados en las calificaciones de acceso a la universidad, por ejemplo, estando siempre por encima de la media. Y es que es más que evidente que la diversidad metodológica y el uso de nuevas tecnologías refuerzan habilidades cognitivas de alto nivel.
En este punto, es importante señalar también que la educación personalizada no solo beneficia a los niños y niñas en su etapa escolar, sino que consigue y permite que cada alumno, al explorar su propio potencial, crezca siendo una persona mucho más segura de sí misma. Esto, le ayudará a desarrollar habilidades sociales y valores como la creatividad, el trabajo en equipo, el desarrollo de su inteligencia emocional o la comunicación efectiva.
La educación personalizada ya no es una utopía, sino un proyecto educativo integral que combina metodologías activas, tecnología inteligente, apoyo individualizado, así como el desarrollo integral del alumno, y que hoy por hoy, ya es una realidad en algunos colegios de nuestro país.
Sin duda, colocar al alumno como protagonista de su propio aprendizaje y no hacerlo al revés, le convertirá en alguien mucho más preparado para contribuir a una sociedad más justa, creativa y competitiva y eso, además de su formación escolar, es uno de los logros más gratificantes también para todos aquellos que nos dedicamos a enseñar.