
Familia y colegio: la importancia de una comunicación fluida para empezar el curso con buen pie
-
-
Abigail Kay, directora en The English Montessori School (TEMS)
-
El comienzo de un nuevo curso escolar supone mucho más que volver a las aulas. Para los alumnos, representa el inicio de una nueva etapa de aprendizajes, retos y experiencias. Sin embargo, para las familias y el colegio, una nueva oportunidad para acompañar su crecimiento y desarrollo.
En este proceso, la colaboración entre familia y centro educativo desempeña un papel fundamental. Mantener una comunicación cercana, respetuosa y fluida permite compartir información, detectar posibles necesidades desde el principio y establecer unas bases sólidas para que el alumno afronte el curso con confianza y seguridad.
A continuación, facilitamos algunas recomendaciones para comenzar el curso con buen pie:
- Mantener una comunicación cercana desde el inicio
Los primeros días del curso son especialmente importantes para conocer cómo se está adaptando cada alumno a los nuevos horarios, profesores, compañeros e incluso a las dinámicas del aula. Una comunicación abierta entre las familias y el equipo docente facilita que cualquier inquietud pueda compartirse a tiempo, sin llegar a la necesidad de esperar a que aparezca una dificultad para establecer contacto. Mantener una relación cercana desde el principio permite construir un clima de confianza en el que las familias y los profesionales puedan intercambiar información y trabajar conjuntamente.
- Compartir información que ayude a conocer al alumno
Cada estudiante tiene sus propias características, necesidades e intereses. Las familias poseen un conocimiento especialmente valioso sobre sus hijos e hijas, mientras que el profesorado puede aportar su punto de vista desde la perspectiva vinculada a su evolución académica, social y emocional dentro del entorno escolar. Compartir aquella información relevante que pueda ayudar a comprender mejor al alumno facilita una atención más personalizada.
- Establecer objetivos y expectativas comunes
El inicio de curso es un buen momento para establecer unas expectativas realistas y compartidas. Trabajar en la misma dirección ayuda a que los niños y jóvenes comprendan mejor qué se espera de ellos y, al mismo tiempo, evita que perciban mensajes contradictorios entre ambos entornos. Familia y colegio deben transmitir al alumno mensajes coherentes relacionados con aspectos como el esfuerzo, la responsabilidad, la convivencia, la autonomía o el respeto a los demás.
- Construir una relación basada en la confianza y la colaboración
Una comunicación efectiva requiere escucha, respeto y confianza por ambas partes. Las familias y los profesionales de los colegios comparten un objetivo común: ofrecer al alumnado las mejores condiciones para aprender y desarrollarse. Por ello, ante una dificultad, resulta más positivo buscar soluciones de manera conjunta que centrarse únicamente en el problema y no resolverlo.
En definitiva, un buen inicio de curso se construye entre todos. Cuando familia y colegio mantienen una comunicación fluida y una relación basada en la confianza, el alumno percibe que existe una red de apoyo que le acompaña en cada paso.