
Top Voces 2026: Samsung defiende una inteligencia artificial al servicio del aprendizaje y de las personas
David Alonso, vicepresidente y responsable de Mobile Experience de Samsung Electronics, destacó en el Congreso de ACADE que la tecnología debe responder a objetivos pedagógicos claros, con supervisión humana y sin sustituir el conocimiento ni el acompañamiento del profesorado.
La inteligencia artificial está transformando la manera en que las personas trabajan, se comunican y acceden a la información. Su incorporación al ámbito educativo abre nuevas oportunidades, pero también exige reflexión, responsabilidad y un propósito pedagógico definido. Así lo expuso David Alonso, vicepresidente y responsable de Mobile Experience de Samsung Electronics, durante la inauguración del Congreso de ACADE.
Alonso defendió que la tecnología debe contribuir a mejorar la vida de las personas y que su incorporación a los centros educativos ha de partir de una pregunta fundamental: qué necesidades se quieren resolver y cómo puede mejorar el aprendizaje del alumnado.
Entre sus posibles aplicaciones, destacó la capacidad de la inteligencia artificial para adaptar materiales a diferentes ritmos y necesidades, facilitar el acceso a recursos educativos y ayudar al profesorado en tareas de preparación y organización. Estas herramientas también pueden contribuir a reducir barreras para alumnos con necesidades específicas, siempre que se integren de acuerdo con los objetivos de cada proyecto educativo.
Sin embargo, el directivo advirtió de que incorporar tecnología a las aulas no es suficiente. Su utilización debe estar justificada por una finalidad educativa concreta y no por la mera disponibilidad de dispositivos o aplicaciones. La tecnología es un medio, no un fin en sí mismo, señaló, defendiendo que sean los propios docentes quienes determinen cómo, cuándo y para qué utilizarla.
Pensamiento crítico y responsabilidad tecnológica
Alonso también destacó la importancia de preparar a los jóvenes para utilizar la inteligencia artificial de forma crítica. El alumnado debe aprender a contrastar la información, evaluar los resultados y desarrollar su propio criterio, sin renunciar a capacidades esenciales como la creatividad, la curiosidad, el análisis y el pensamiento crítico.
En este proceso, consideró irrenunciable el papel del profesorado. La inteligencia artificial puede ampliar las posibilidades educativas, pero no sustituye el conocimiento, la experiencia ni el acompañamiento de los docentes. También reclamó una atención especial a la supervisión humana, la privacidad, la seguridad de los datos y la fiabilidad de la información, especialmente cuando se trabaja con menores.
Durante su intervención, presentó algunas de las iniciativas impulsadas por Samsung en el marco de su programa Tecnología con Propósito, entre ellas Samsung Smart School, orientada a la transformación educativa, y Samsung Innovation Campus, centrada en la formación de jóvenes en competencias tecnológicas como la programación, el big data y la inteligencia artificial.
El vicepresidente de Samsung concluyó que el debate educativo no debe centrarse en cuánta tecnología se incorpora a los centros, sino en qué se pretende conseguir con ella. El futuro de la educación, afirmó, seguirá dependiendo de la capacidad de los profesionales para despertar la curiosidad, transmitir conocimiento y ayudar a las nuevas generaciones a pensar por sí mismas.